Un laboratorio es un lugar que se encuentra equipado con los medios necesarios para llevar a cabo experimentos, investigaciones o trabajos de carácter científico o técnico. En estos espacios, las condiciones ambientales se controlan y se normalizan
para evitar que se produzcan influencias extrañas a las previstas, con
la consecuente alteración de las mediciones, y para permitir que las
pruebas sean repetibles.
Entre las condiciones que un laboratorio intenta controlar y normalizar, se encuentran la presión atmosférica (para evitar el ingreso o egreso de aire contaminado), la humedad (se trata de reducirla al mínimo para evitar la oxidación de los instrumentos) y el nivel de vibraciones (para impedir que se alteren las mediciones)
TIPOS DE LABORATORIOS
Tenienso en cuenta el amplio espectro de laboratorios que existen, los podemos clasificar, teniendo en cuenta su función, de la siguiente manera:
Para llevar adelante estos estudios, los especialistas toman muestras biológicas de sangre, fluidos, orina o materia fecal. Estos estudios se concretan dentro de las áreas de la hematología, bioquímica, endocrinología, parasitología, microbiología, inmunología.
Los laboratorios clínicos se pueden clasificar según el nivel de complejidad del procesamiento de las diferentes muestras:
1. Laboratorios de metrología:
en ellos se efectúan estudios tanto de las unidades y las medidas de
las magnitudes, como de las exigencias técnicas de los métodos e
instrumentos que se usan para la medición. Los laboratorios de este tipo
se clasifican jerárquicamente teniendo en cuenta cuál es la calidad de
sus patrones:
- Nacional: en estos laboratorios se encuentran el patrón primario así como también los nacionales de transferencia.
- Intermedio: estos laboratorios se encuentran en los centros de investigación o incluso en ciertas universidades.
- Industriales: son aquellos laboratorios que se encuentran en compañías, que los usan para realizar ensayos de control de calidad.
Para llevar adelante estos estudios, los especialistas toman muestras biológicas de sangre, fluidos, orina o materia fecal. Estos estudios se concretan dentro de las áreas de la hematología, bioquímica, endocrinología, parasitología, microbiología, inmunología.
Los laboratorios clínicos se pueden clasificar según el nivel de complejidad del procesamiento de las diferentes muestras:
- De baja complejidad: en estos laboratorios se abordan los exámenes “de rutina”, que son aquellos que no precisan de un equipo así como tampoco estructura demasiado compleja, sino de un área delimitada para poder procesar las muestras, un lugar donde poder tomarlas, y un área administrativa.
- De mediana complejidad: en estos laboratorios se analizan los exámenes tanto de inmunología como de microbiología. Cuentan con un equipamiento y estructura superior, con un importante volumen de personal preparado y muestras para garantizar la cobertura de las guardias.
- De alta complejidad: por último, en estos laboratorios se analizan la mayor parte de los estudios. Su infraestructura requiere contar con distintas áreas específicas.
3. Laboratorios científicos: La mayor parte de las ciencias naturales pudieron progresar gracias al trabajo que se realiza dentro de estos espacios:
- De biología: en estos laboratorios se trabaja con materiales biológicos de todo tipo: desde cultivos celulares, pasando por órganos y terminando por tejidos, para así entender de la mejor manera posible cómo es la fisiología de la especie estudiada. Entre los equipos que se encuentran en estos laboratorios podemos mencionar: microscopios, placas de petri, medios de cultivo y soluciones fisiológicas.
- De química: en estos laboratorios se abordan las propiedades de mezclas, compuestos, sustancia, así como también elementos, que se usan para llevar adelante ensayos químicos.
- De física: donde se llevan a cabo experimentos en áreas como electricidad, electrónica, dinámica, óptica, entre otros, que requiere de un gran nivel de seguridad industrial.
NUESTRO LABORATORIO




No hay comentarios:
Publicar un comentario